Un rayo de esperanza en Eritrea
Un rayo de esperanza en Eritrea
Algunas historias llegan muy hondo al corazón. Una de ellas nos llegó hace poco de Kathy Kempen, enfermera pediátrica de ArcheMed. Nos escribió por Instagram para contarnos cómo usa nuestras linternas solares para iluminar su unidad de cuidados intensivos pediátricos en Asmara, Eritrea, durante los cortes de luz.
Kathy Kempen no es una enfermera pediátrica cualquiera. Se ha embarcado en un camino extraordinario, impulsado por su compromiso con la salud de los niños en Eritrea. Tuvimos el privilegio de entrevistarla para conocer más de cerca su trabajo inspirador.
Empieza el viaje
En 2010, esta berlinesa conoció la organización sin ánimo de lucro ArcheMed - Médicos para niños necesitados y decidió presentar su candidatura. Ese mismo año viajó a Eritrea con un equipo de ArcheMed. Allí trabajó con un equipo de cirujanos cardíacos y contribuyó de forma importante a mejorar la salud de los niños de la región.
En 2015, Kathy Kempen decidió poner en marcha su propio proyecto. Se trataba de una pequeña unidad de cuidados intensivos pediátricos (UCIP) en un estado lamentable: sin suministro de agua, llena de plagas y muy sucia. Junto con su amiga enfermera Maren Grabicki y un pediatra jubilado, asumieron el reto.
Apoyo de renombre para un oasis de esperanza
La actriz Senta Berger, que había visitado Eritrea varias veces, se convirtió en embajadora del proyecto. Gracias a sus contactos, Kathy Kempen y su equipo presentaron una solicitud al maratón solidario de RTL y consiguieron reunir los fondos necesarios. En abril de 2023 se inauguró la UCIP, casi conforme a los estándares europeos.
La unidad de cuidados intensivos pediátricos cuenta ahora con tres salas, entre ellas una de aislamiento, con un total de 12 camas. Por ahora, por falta de personal, solo pueden atenderse ocho niños en estado crítico.
La unidad tiene nuevos equipos de monitorización, camas, colchones y ropa de cama nueva, lo básico que antes faltaba. A largo plazo está previsto instalar un sistema de aire a presión junto al suministro de oxígeno existente, para ayudar a los niños a respirar en el futuro.
El equipo principal está formado por profesionales comprometidos de Eritrea, que apoyan a su propia comunidad y ayudan a los niños que lo necesitan.
Sonnenglas: una luz en la oscuridad

Trabajar en Eritrea tiene sus dificultades, entre ellas los cortes de luz. En esos momentos, niños, médicos, enfermeras y padres pueden quedarse literalmente a oscuras. Kathy Kempen descubrió Sonnenglas hace poco a través de unos amigos y enseguida vio su potencial para su proyecto. Por su cuenta encargó 20 unidades y las llevó en el avión, en su equipaje y en el de su equipo.
“Me encanta la luz cálida del Sonnenglas, que es más suave para los niños que los fluorescentes del hospital. Y, aun así, da suficiente luz para el papeleo necesario”, cuenta la enfermera pediátrica. Por ahora los tarros están rellenos de hierba, pero Kathy Kempen piensa poner dentro pequeños animales de juguete o canicas para que los niños tengan una distracción divertida.
Gracias a lo mucho que brilla el sol en Eritrea, los Sonnenglas siempre pueden cargarse y dar luz en la oscuridad.
Un regalo de esperanza
Para apoyar este precioso proyecto, Sonnenglas dona 50 linternas solares nuevas y diez módulos solares. Es un pequeño regalo de esperanza para los niños de Eritrea, que les ofrece un futuro más luminoso gracias al compromiso de Kathy Kempen y al generoso apoyo de personas como tú.

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Vídeo
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Autora: Julia Akra-Laurien
Fotos: Kamil Albrecht / Monsters of Media